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La Cátedra Manuel Ballbé, presente en Ginebra en el debate global sobre Armas Autónomas: participación a través de ICRAC y presencia del dr. Joaquín Rodríguez



Las primeras sesiones de 2026 del Grupo de Expertos Gubernamentales (GGE) de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW) han situado a Ginebra nuevamente en el centro mundial del debate sobre la regulación de las armas autónomas . Del 2 al 6 de marzo, representantes de 128 Estados, organizaciones internacionales y expertos independientes han reanudado las negociaciones en un año considerado decisivo para definir los elementos de un futuro instrumento internacional sobre sistemas de armas basados en inteligencia artificial. tecnologías.


En este contexto crítico, la Cátedra Manuel Ballbé en Seguridad Humana y Derecho Global ha estado presente mediante su participación en ICRAC (International Committee for Robot Arms Control) , una de las principales voces expertas que impulsan desde hace más de una década el desarrollo de normas claras, exigibles y centradas en la protección de la presencia de la presencia de la material. Joaquín Rodríguez , miembro de ICRAC y observador académico en estas sesiones.


Un año decisivo para la gobernanza de las armas autónomas

El presidente del GGE, el embajador Robert in den Bosch, ha señalado públicamente que el progreso hacia un marco internacional vinculante "es urgente" y que el riesgo de quedar fuera de juego ante la aceleración tecnológica es real. Según declaraciones recientes, existe un consenso amplio de que el Derecho Internacional Humanitario se aplica a estos sistemas, pero “los estándares específicos siguen siendo prácticamente inexistentes”.


Esa falta de estándares concretos es precisamente lo que ha motivado el activismo de la sociedad civil y de comunidades expertas como ICRAC, que insisten en la necesidad de establecer, como mínimo:

  • obligaciones positivas sobre juicio humano significativo,

  • prohibiciones específicas de ciertos tipos de sistemas que no puedan garantizar control humano,

  • y requisitos de transparencia y responsabilidad.

Organizaciones como Human Rights Watch también pidieron reforzar estas prohibiciones, especialmente en los sistemas que puedan seleccionar y atacar a personas sin supervisión humana. [ cfr.org ]


La contribución del dr. Joaquín Rodríguez y el papel de ICRAC

Durante la sesión de marzo, el dr. Joaquín Rodríguez ha participado en la preparación y defensa de las aportaciones de ICRAC, centradas en tres ejes principales:

1. Riesgos estructurales de la autonomía letal

ICRAC ha puesto de relieve que los sistemas autónomos no sólo plantean problemas técnicos, sino también riesgos sistémicos para la estabilidad internacional, el aumento de los conflictos y la deshumanización de la guerra.

2. La necesidad de garantizar control humano significativo

Alineándose con las propuestas del Rolling Text actual, ICRAC defiende la creación de un estándar jurídico claro que garantice que la toma de decisiones sobre objetivos y el uso de la fuerza sigan siendo responsabilidad humana en todas las circunstancias. Ésta es también una de las líneas centrales debatidas en Ginebra.

3. La dimensión ética y democrática del problema

Una aportación clave del dr. Rodríguez ha sido remarcar que la gobernanza de la IA militar no es sólo una cuestión técnica o jurídica , sino una cuestión de valores democráticos . La expansión de sistemas automatizados capaces de tomar decisiones críticas puede alterar los equilibrios entre instituciones, ciudadanía y fuerzas armadas, por lo que es necesario un marco transparente, participativo y supervisable.


La Cátedra Manuel Ballbé y su misión en el debate global


La participación de la Cátedra en este espacio diplomático se enmarca en su misión fundacional: promover el análisis crítico, interdisciplinario y orientado al bien público sobre tecnologías emergentes y seguridad humana. La presencia en Ginebra permite:

  • trasladar perspectivas académicas a los espacios donde se definen las normas internacionales,

  • fortalecer la colaboración internacional con actores como ICRAC, Stop Killer Robots o centros de investigación,

  • y garantizar que la voz de la sociedad civil esté presente en un debate a menudo dominado por consideraciones geopolíticas y militares.

A medida que avanza en 2026, el ritmo de negociación y la presión política aumentarán. Todo indica que, pese al consenso sobre la necesidad de avanzar, el acuerdo sobre un instrumento vinculante no será fácil. El propio presidente del GGE ha admitido que el plazo fijado por el Secretario General de la ONU para conseguir un instrumento legal este año "difícilmente podrá cumplirse".


Mirando hacia adelante

Desde la Cátedra Manuel Ballbé seguiremos trabajando junto a ICRAC y de la comunidad internacional para impulsar una regulación robusta que asegure:

  • la protección de los derechos humanos,

  • la prevención de riesgos tecnológicos incontrolables,

  • y la preservación de un orden internacional basado en la ética, la responsabilidad y la dignidad humana.

Con la presencia del dr. Joaquín Rodríguez en Ginebra, reafirmamos nuestro compromiso con una gobernanza global de la IA que ponga la seguridad humana y el derecho internacional en el centro.

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